¿ERES ADICTO A LOS VIDEOJUEGOS?

El “trastorno por videojuegos” ya se considera una enfermedad mental.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de reconocer que es un problema mental al incluirlo en su próxima edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades (ICD-11), que no se actualizaba desde 1992.

Videojuegos niñosLa guía -que será publicada este año- contiene los códigos, signos y síntomas de cada trastorno, y es usada por médicos e investigadores de todo el mundo para diagnosticar enfermedades.

En el borrador del documento, la institución líder global en cuestiones de salud pública describe la adicción a los videojuegos como un patrón de comportamiento de juego tan grave que “prevalece frente a otros intereses vitales” de quien lo padece.

Algunos países ya lo habían identificado como un problema de salud público importante e incluso cuentan con clínicas privadas para “tratar” la condición, como es el caso de Reino Unido.

En Corea del Sur el gobierno limitó las horas de videojuegos a menores de 16 años, en Japón alertan a los jugadores si pasan demasiado tiempo jugando y en China el gigante tecnológico Tencent también puso límites.

Pero esta es la primera vez que la OMS da un paso firme y cataloga este comportamiento como enfermedad.

Según la institución, el problema se hace evidente tras un periodo de al menos 12 meses “para que pueda identificarse el diagnóstico”, aunque en ocasiones puede diagnosticarse antes “si los síntomas son severos”.

BBC

Los 3 criterios a tener en cuenta:

  • Falta de control sobre el juego (frecuencia, intensidad, duración): este síntoma implica que la persona es incapaz de controlar su conducta hacia el videojuego y no puede poner límite al tiempo que invierte en esa actividad ni a las veces que lo hace durante el día o la semana.
  • Aumento de prioridad que le da al juego: se convierte en algo por encima de otros intereses vitales y rutinas del día a día.
  • Continuación o escalada del juego, a pesar de las consecuencias negativas: no importa el daño que esté haciendo a su salud o a su situación vital, el afectado continúa jugando o lo hace cada vez más.
BBC

La OMS dijo que el nuevo trastorno se aplica tanto a juegos digitales como a videojuegos que se utilizan a través de videoconsolas o por conexión a internet.

La medida ha sido bien recibida por parte de algunos especialistas, pero también ha despertado críticas.

“En el punto de mira”

Richard Graham, especialista en adicciones tecnológicas en el Hospital Nightingale de Londres, en Reino Unido, le dice a la BBC que la decisión de la OMS “es importante porque genera la oportunidad para crear más servicios especializados“.

“Lo sitúa en el punto de mira como algo que hay que tomarse en serió”, añade Graham.

Sin embargo, señala también que también comprende a quienes no crean que la condición deba ser medicada: “Es posible que cree confusión en los padres cuyos hijos son, simplemente, jugadores entusiastas”.

Graham dice que cada año estudia 50 nuevos casos de adicción digital y que su criterio se basa es si la adicción afecta a elementos básicos de la vida y el entorno del individuo, como el sueño, la alimentación, la vida social o la educación.

El especialista explica que una pregunta que se hace a sí mismo es la siguiente: “¿Está la adicción afectando al estado neurológico, dominando el pensamiento y las preocupaciones?”.

Otros analistas no consideran que el problema sea tan grave.

En el Manual de Diagnóstico y Estadística para los Trastornos Mentales (DSM) de la de la Asociación Psiquiátrica Estadounidense (APA, por sus siglas en inglés), cuya quinta edición fue publicada en 2013, se clasifica el trastorno por videojuegos como “una condición para seguir estudiando”, lo cual significa que no estaba oficialmente reconocida.

Un estudio recuente de la Universidad de Oxford, en Reino Unido, sugiere que aunque los niños pasan mucho tiempo delante de la pantalla, suelen encontrar la manera de combinar sus actividades digitales con otros pasatiempos.

Según esa investigación -enfocada en niños y jóvenes de entre 8 y 18 años-, ellos pasan más tiempo que ellas jugando a videojuegos.

“La gente cree que los niños y niñas son adictos a la tecnología y se pasan todo el día delante de las pantallas sin hacer otra cosa, pero ahora sabemos que ese no es el caso”, le dice a la BBC el sociólogo Killian Mullan.

“Nuestras investigaciones demuestran que la tecnología se usa con -y a veces para- el apoyo de otras actividades, como los deberes escolares”, añade.

“Al igual que los adultos, los niños usan las tecnologías digitales a lo largo del día, además de hacer otras cosas”.

 

Fuente: http://www.bbc.com/mundo/noticias-42554655

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NO HAY NADA “PRIVADO” EN LA RED

La mayoría de los navegadores más populares la ofrece. Además de ocultar evidencia que no te convenga compartir por cualquier razón de los sitios que has visitado, es una forma de evitar que evitar que recolecten información sobre ti para cualquiera de sus fines.

“Puede haber ocasiones en las que no desees que haya gente que tenga acceso a tu equipo y vea esta información”, dice Firefox.

“Puedes navegar por internet en modo incógnito”, explica Chrome.

Pero en estos dos casos, como en el de otros buscadores populares, la “letra pequeña” advierte que aunque lo uses, no pasarás inadvertido: de todas maneras quedará registro de lo que hiciste.

La letra pequeña del incógnito de Firefox
Image captionOtras personas pueden rastrear las páginas que visitas, aclara Firefox.
La letra pequeña de Chrome
Image captionEl modo incógnito no impide que otros vean tu navegación, señala Chrome.

Así que, ¿cuánta privacidad puede ofrecerte navegar de incógnito?

No mucha

Así de simple.

Pero hablemos primero sobre qué tipo de información recogen los navegadores y otras partes involucradas cuando usamos internet.

“Siempre que hacemos una búsqueda a través de un navegador de internet estamos enviando datos a unos servidores (Google, Microsoft, Apple, etc,)”, le dice a BBC Mundo Ricardo Vega, bloguero español que creó la página ricveal.com.

“Junto con nuestros datos de búsqueda, viaja otro tipo de información como localización, navegador, idioma o dispositivo”, explica.

Todos estos datos son valiosos para los grandes de la informática. Permiten, como dicen ellos, “conocer al usuario”.

“Les permite segmentarnos y ofrecernos publicidad muy personalizada a nuestro perfil lo que se convierte en el núcleo de negocio detrás de Google o Bing”, señala Vega.

“Además, esta información también puede ser de utilidad en estudios de mercado, tendencias de búsqueda y otra clase de indicadores estadísticos que estas compañías pueden explotar a través de tecnologías como el Big Data“.

¿En qué ayuda la navegación de incógnito?

En poco.

“Te permite navegar por internet sin guardar ningún tipo de información sobre las páginas web que visitas”, explica Firefox. El navegador no guarda “un registro de los sitios web que visitas”, precisa Chrome.

Una persona como gritando

Esto es útil para evitar que otros servicios, como Facebook o el propio Google, sigan tus movimientos a través de internet.

Algunos expertos en seguridad consideran que es una buena idea encender el modo privado cuando se están haciendo transacciones bancarias, por ejemplo.

Pero a lo que se reduce es a que “simplemente no se guarden los datos en tu ordenador”, según le explica a BBC Mundo el equipo de seguridad de S2 Grupo, una empresa especializada seguridad informática.

“Es cierto que no mandas las cookies de las sesiones anteriores. Pero te pueden seguir rastreando por otros parámetros”, añade la compañía.

¿Qué o quiénes?

En palabras de Chrome:

  • Tu proveedor de internet
  • Tu empleador (si estás usando una computadora en el trabajo
  • Los sitios que visitas

Y aunque no hace tanto salieron de esta lista de Chrome, en la que solían figurar, también están las organizaciones de vigilancia o “agentes secretos” y los programas de malware, que bien podrían estar chequeando cada paso que das en la red.

¿Cómo puedo preservar mi privacidad?

Es la pregunta del millón.

Una persona mirando por unos binocularesDerechos de autor de la imagenTHINKSTOCK
Image captionComo han demostrado casos recientes, los organismos de seguridad siempre terminan encontrando una forma de investigar lo que las personas hacen en internet.

“No está para nada asegurada y requiere bastante trabajo por parte del usuario”, explica Ricardo Vega.

“Casos como Julian Assange o Edward Snowden demuestran como tomando extraordinarias precauciones podemos proteger nuestra identidad”.

Buscadores que prometen una navegación privada, como DuckDuckGo, intentan resolver el problema a través de encriptación y con promesas de no recoger ninguna clase de datos. Pero de acuerdo con los expertos, no son infalibles.

“Respecto a buscar en privado de forma absoluta, creemos que sólo se podrían utilizando varias herramientas y métodos a la vez que técnicamente no están al alcance del conocimiento de cualquier usuario”, opina S2 Grupo.

Una de ellas es “el cifrado de comunicaciones punto a punto o el uso de VPN (Virtual Private Networks)”, apunta Vega.

“Al final, creo que la privacidad, al igual que en el mundo físico, es una cuestión de confianza entre todos los actores que participan en el proceso de envío y recepción de la información”, opina el bloguero.

¿Y hay confianza?

Fuente:

http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/05/160525_tecnologia_modo_privado_busqueda_no_es_incognito_yv

 

 

CUANDO LAS EMPRESAS TE ENGAÑAN POR INTERNET (4 trucos sucios)

Si alguna vez te suscribiste a un boletín informativo del que luego no pudiste darte de baja, probablemente hayas sido víctima de uno de los trucos que usan algunas compañías en la web para “atrapar” a los usuarios y obligarlos a hacer cosas que no desean.

Si no que se lo cuenten a los usuarios de Microsoft, que recientemente obligaron al gigante informático a revisar su política tras mostrar su indignación por un “truco sucio”.

00ab3c383289697dc14e926cd010b6acEn este caso un detalle en la configuración del ordenador llevaba a que la última actualización del sistema operativo Windows, la versión 10, se instalase automáticamente sin que uno lo solicitara.

Como éste, hay muchos trucos que usan las compañías para “atrapar” a los usuarios y obtener algún rédito económico.

Generalmente, dicen los expertos, son trampas que se realizan al diseñar la interfaz de la web, que incluye contenidos como menús, ventanas, gráficos y otros elementos que en teoría deberían ayudar al usuario a interactuar mejor con la computadora, pero que muchas veces son cuidadosamente creados para forzarlo a hacer cosas involuntarias.

1. La suscripción de la que no te puedes dar de baja

Este truco será familiar para cualquiera que se haya suscrito felizmente a un boletín informativo (newsletter) o a un servicio y luego haya encontrado que es extremadamente difícil darse de baja.

Generalmente, la interfaz de la web es diseñado de manera que se le hace facilísimo al usuario que se meta en una situación pero extremadamente difícil salirse de ella.

¿Quién no ha hecho clic en ese maravilloso enlace llamado “cancelar suscripción” para descubrir que sigue recibiendo el boletín que no le interesa?

Y eso en los casos que encuentre el enlace, ya que muchas veces está escondido bajo la letra pequeña y los anuncios publicitarios. Para muchos, acaba siendo más fácil borrar cada mensaje indeseado que llega.

Algunas compañías han tomado medidas al respecto. Por ejemplo, en Outlook el enlace de “cancelar suscripción” aparece al final de la ventana de mensaje y en Gmail este vínculo se encuentra arriba de todo en el email.

Una modalidad de este “truco sucio” es el usado por aquellas compañías que te ofrecen una suscripción gratuita que se renueva automáticamente y de forma sigilosa.

A veces, para borrarse de la suscripción los usuarios tienen que mandar un email y completar un formulario explicando las razones por las que quieren dejar de estar suscritos.

Muchas empresas tienen un número de ayuda o un correo de contacto donde el usuario puede solicitar borrarse de una suscripción.

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2. El ‘Zucking’

El nombre tiene su origen en el nombre del fundador de Facebook, Mark Zuckerberg.

Se refiere a la práctica de “crear deliberadamente una confusa jerga e interfaces de usuario que engañan a los usuarios para que compartan más información acerca de sí mismos de lo que realmente quieren”, asegura Tim Jones, de la Electronic Frontier Foundation, una ONG estadounidense que defiende los derechos de los individuos en internet.

“Hacer que compartas tus datos personales en una página web resulta muchísimo más fácil que protegerlos”.

Afortunadamente, al menos en el caso de Facebook, esta empresa ha recibido elogios por haber mejorado su política de privacidad y corregir esta práctica.

3. Preguntas capciosas

Este truco consiste en presentar opciones confusas al usuario, cuando se le pide que marque casillas para comprar productos u opte por recibir o no material de marketing.

Las compañías presentan alternativas deliberadamente inconsistentes para que la gente cometa errores, advierten los expertos.

Por ejemplo, cuando compras un billetes algunas aerolíneas de bajo costo dan varias opciones ordenadas de manera engañosa para confundir al usuario para que contrate un servicio sin darse cuenta (por ejemplo, un seguro de salud).

Afortunadamente, como los costos son agregados a la cesa de compra, el usuario los puede eliminar antes de pagar.

computadora-619x3484. ¿A o B?

Muchas empresas tecnológicas llevan a cabo lo que se conoce como pruebas A o B, en las que ensayan diferentes diseños en un sitio web en vivo, al mismo tiempo, para ver qué genera mejores resultados.

Esto también puede ser motivo de confusión para el usuario.

Fue confirmado recientemente por Google, que experimento simultáneamente con los enlaces de sus páginas de resultados en negro y azul para ver si se aumentaba el número de clics (finalmente se quedó con el azul).

Durante su época como ejecutiva de Google, Marissa Meyer realizó ensayos con 41 tonalidades de azul para ver cuáles eran más atractivas para los usuarios.

Fuente: http://www.bbc.com/mundo/noticias-36494202

 

REFLEXIÓN

Para muchos, las investigaciones científicas se han vuelto una maldición. Al permitir todo género de descubrimientos en las ciencias y en las artes, Dios ha derramado sobre el mundo raudales de luz; pero aun los espíritus más poderosos, si no son guiados en sus investigaciones por la Palabra de Dios, se extravían en sus esfuerzos por encontrar las relaciones existentes entre la ciencia y la revelación.—

Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 576 

 

¿La tecnología está matando el tiempo libre?

adicto-a-internetNuevas investigaciones sugieren que las herramientas tecnológicas que usamos para hacer más fácil nuestras vidas están matando nuestro tiempo libre. Nosotros estamos trabajando más horas, tomando menos y más cortas  vacaciones (y cuando decidimos vacacionar, tomamos nuestros celulares, tablets y computadoras portátiles también). Y en esas vacaciones estamos más estresados que nunca con un mayor uso de correos electrónicos, correos de voz, teléfonos celulares y el internet está destruyendo alguna idea de privacidad y descanso.

Desde la Revolución Industrial, la gente ha asumido que los dispositivos para ahorrar la mano de obra liberarían la carga en los lugares de trabajo y daría más tiempo para crecer intelectualmente, creativamente y socialmente – explorando las artes, estar al tanto de los eventos actuales, gastando más tiempo con los amigos y la familia, e incluso “perder el tiempo”.

Pero aquí estamos en el inicio del siglo 21, disfrutando uno de los más grandes tiempos de tecnología en la historia humana y no podemos estar más lejos de la verdad. Las grandes herramientas que habían supuesto nuestra  liberación, nos han obligado a trabajar y estudiar de maneras que eran inconcebibles hace apenas algunos años.

En el pasado, las líneas divisorias entre el trabajo y el tiempo de descanso estaban claramente marcadas. La gente dejaba sus oficinas en un tiempo predeterminado,  estaban a menudo completamente desconectados de y fuera de contacto con sus trabajos mientras viajaban hacia y desde su trabajo, y estaban libres una vez que ellos llegaban a su casa. Esto no es más la realidad. En el mercado laboral altamente competitivo de hoy, los empleadores demandan incremento de la productividad, esperando poner a sus trabajadores más horas  de trabajo y mantener contacto casi constantemente vía fax, teléfonos celulares, u otro aparato de comunicación. Como resultado, los empleados sienten la necesidad de revisar lo que está pasando en la oficina, incluso en sus días libres. Ellos se sienten presionados  por las horas después del trabajo para alcanzar todo lo que tienen que hacer. Los empleados trabajan mucho más duro y más tiempo, cambiando sus deberes más frecuentemente, y tienen más y más razones para preocuparse sobre la seguridad de su trabajo.adicta-a-la-internet

Jefes, colegas, y familiares – novios, amigos y cónyuges también – esperan respuestas instantáneas para el correo de voz y los mensajes de correo. Incluso los estudiantes universitarios han cambiado sus hábitos de estudio, porque la facultad, amigos y otros miembros de su entorno han incrementado sus trabajos en línea. Estudios sobre el tiempo empleado en el servicio de mensajería instantánea, probablemente muestre su uso asombroso.

En resumidas cuentas, esto no es lo que se suponía la tecnología haría con nosotros. Nuevas tecnologías, de investigaciones genéticas de internet, ofrecen todo tipo de beneficios y oportunidades. Pero cuando las nuevas herramientas hacen la vida más dificultosa y estresante antes que más fácil y más significativa – y estamos, como sociedad, apenas consciente de esto –  entonces algunas cosas han ido seriamente mal, especialmente en dos campos, en nuestra expectativa de la tecnología y nuestra comprensión de como esto debe beneficiarnos.

Escrito por Jon Kats. Traducido desde http://slashdot.org/index2.pl?fhfilter=killing+leisure+time

“¿Sufrir por ti? ¡Ja! ¡Ni que fueras Internet cuando se va!”

Seguramente usted no es un adicto a Internet. Ni yo tampoco, faltaría más. Casi nadie lo es. De hecho, los expertos que elaboran el nuevo Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM), un manual reconocido como la Biblia de las enfermedades mentales, están discutiendo mucho antes de decidir si existe o no la adicción a Internet. En mayo, cuando se publique la nueva edición delmanual, veremos si alguno de nosotros podría calificar como adicto, o solo como un usuario hiperactivo y cuasi dependiente.

Hasta entonces, piense y conteste:

  •  ¿Es usted de los que lleva el cargador del teléfono allá donde va?   
  • ¿Vive aterrorizado con la posibilidad de quedarse sin batería?adicta-a-la-internet
  • ¿Lo primero que hace al llegar a un bar es localizar un enchufe y ocupar la mesa más cercana por si necesita cargar el teléfono?
  • ¿Ha invertido en otra batería, en una carcasa con batería incluida o en cualquier otro artefacto que le suponga una fuente de energía extra para su móvil?
  • ¿Cuando viaja al extranjero se obsesiona preguntando en todas partes dónde hay un Wi Fi gratis?
  • ¿Cuando está aterrizando en un avión enciende el teléfono justo cuando está diciendo la azafata que no lo haga?
  • ¿Ha mantenido amargas discusiones con su proveedor de Internet?
  • ¿Considera la caída de su conexión Wi Fi un drama doméstico?
  • ¿Habla de su Wi Fi en primera persona y tiene peleas con el router?

Si ha asentido discretamente con la cabeza en más de tres ocasiones, considere que tiene usted una relación complicada con Internet. Algunos expertos hablan incluso de varios desórdenes mentales, entre ellos, el Trastorno de ansiedad de las Redes Sociales(SMAD, por sus siglas en inglés), pero, tranquilo, hasta que el DSM no diga la última palabra -recuerde que lo hará en mayo-, nadie podrá llamarle adicto.

Por cierto, según Julia Spira (aquí su cuenta de Twitter), que dice ser experta en Netiqueta y que es autora del libro The Rules of Netiquette, usted podría estar sufriendo un trastorno de ansiedad provocado por las redes sociales si:

A. El teléfono se ha convertido en su complemento número uno. Lo lleva pegado a su cuerpo 24 horas, y le gustaría que fuera resistente al agua para podérselo llevar a la ducha.

B. Usted envía un tuit a alguien, no le responden en las próximas seis horas y entra en un estado de ansiedad y angustia irreversible.

C. Su teléfono está con usted, a su lado y encima de la mesa, en comidas, cenas, meriendas y desayunos.

D. Cuando publica una foto en Facebook, Twitter, Instagram o Pinterest y nadie comparte, comenta o reacciona, y, a pesar de todo o precisamente por ello, usted continúa revisando compulsivamente el teléfono.

E. Lleva la cuenta rigurosa de sus seguidores en Twitter y se enfada (en cualquier grado) cuando la cifra baja.

El proyecto más extremo de abstinecia de Internet lo protagoniza Paul Miller, redactor de The Verge, una de las webs con mayor predicamento en el mundo techie. Miller asegura que ama a Internet por sobre todas las cosas pero a la vez cree que será una mejor persona si consigue vivir un año desconectado porque Internet es -y cito- “el corruptor de su alma”.adicto-a-internetMiller dejó Internet en la media noche de un Martes, reconoce que al día siguiente cuando llegó a trabajar en su condición de abstemio de Internet, de repente ya no tenía nada que hacer. Finalmente llegó a un acuerdo con sus jefes a los que les entrega personalmente sus crónicas en u pen drive, unos textos escritos en el ordenador pero sin conectarse a Internet. Para conseguir un número de teléfono sin googlear el nombre de la empresa o de la persona en cuestión, hace las llamadas que haga falta hasta que consigue el contacto. “Estoy aplicando la teoría de los seis grados de separación para encontrar a desconocidos. Se supone que a las seis llamadas encontraré un contacto común”. Si sienten curiosidad por saber cómo es la vida sin Internet, Miller lleva algo parecido a un diario (que sus compañeros le suben a la web). Lleva 34 semanas sin conectarse a Internet. Sigue con vida y sus constantes vitales son razonablemente normales.

Por otra parte,  por coincidencia o esnobismo, el pasado fin de semana se celebraron varias fiestas peculiares en San Francisco y otras ciudades de Estados Unidos con un código de conducta estricto: los invitados no podían conectarse a Internet.
Se sugería dejar el móvil en casa, pero a los rebeldes se les requisaba el teléfono en la entrada. Me han contado que como muestra máxima de generosidad se les dejaba echarle un último vistazo antes de apagarlo y dejarlo bajo custodia en la puerta del local. La misma regla se aplicaba a tabletas, ordenadores o cualquier otro terminal susceptible de conectarse a Internet. Se celebraba el Día Nacional de la Desconexión (National Day of Unplugging), establecido para las 24 horas que van desde la puesta de sol del 1 de marzo hasta la del 2 de Marzo. Tiene mérito intentarlo un fin de semana.

Porque ese y no otro es el nuevo desafío de la vida moderna: probarnos a nosotros mismos que no estamos enganchados, que la adicción a Internet es una leyenda urbana y que el recién acuñado Trastorno de ansiedad de las Redes Sociales es el último invento de la industria farmacéutica para vender ansiolíticos. En resumen, que estamos conectados siempre, es cierto, pero que controlamos. La segunda cuestión a demostrar es que hay vida fuera de Internet.

Para no despistarse del objetivo: entregarse en cuerpo y alma a la vida analógica, en las fiestas Unplugging se distribuyó esta etiqueta: I UNPLUG TO

Autor:  , periodista, escribe en El País.

El click que le fascina al enemigo (El jean de Jesús – ACES)

El Internet es hoy una herramienta indispensable para la comunicación y el intercambio de información. Dicen las estadísticas que la cuarta parte de la población mundial es usuaria de Internet y que casi 3.500 millones de personas que usan diariamente teléfonos celulares. Esta realidad ha cambiado a la sociedad y también la manera de pensar y de acceder al conocimiento. Pero lamentablemente, el enemigo está sacando provecho de esta nueva cultura digital. Mediante un clic, Satanás encontró una verdadera arma de destrucción masiva, y está infectando a los jóvenes que infectarán de inmoralidad y prácticas distorsionadas. Por otro lado, es verdad la afirmación que dice: “todo lo encuentras en Internet”. Y si bien hay muchas cosas dignas de uso y muy positivas, muchos de los contenidos de Internet son pornográficos. Si bien la pornografía ya existía antes de el Internet, con ella, los jóvenes temerarios y que juegan con fuego se toparon con un acceso fácil y directo al pecado. Una prueba de esto es una infografía publicada en Online MBA que muestra con datos extraídos de varias fuentes algunos datos reveladores de la pornografía en la Red:

– Existen casi 25.000.000 de sitios webs de pornografía (esto equivale aproximadamente al 12% de los sitios.

– Cada segundo, 2.8258 usuarios están viendo contenidos pornográficos en Internet.

– La industria pornográfica gana unos 3.000 dólares por cada segundo

– Existen 116.000 búsquedas diarias sobre pornografía infantil.

– La franja de edad que más consume pornografía online en EE.UU. es la que va de los 18 a los 24 años.

– El 35% de descargas por Internet son de contenido pornográfico.

– De todos los términos de búsqueda en Internet, la palabra “sex” se lleva 75%.

Sin dudas, esta industria ha llevado al alto crecimiento de la prostitución juvenil entre los jóvenes internautas. Muchos de ellos ofrecen sus servicios sexuales en Internet, y no por mera necesidad, sino para costearse ropa de marca o teléfonos móviles de última generación. Cientos de páginas muestran fotos donde los jóvenes, algunos menores de edad, aparecen en posturas sugerentes y en muchos casos vestidos con uniforme escolar.

 ¿Y el chat?

Presta atención a algunos detalles que te llevarán a tener más cuidado al momento de entablar una conversación con alguna persona desconocida por Internet. “Chatear” es la nueva forma que tiene la juventud de comunicarse. Recientemente un padre me contó, que podía comunicarse mejor con su hijo a través del chat que personalmente. Está claro, que esta forma de comunicarse está llevando a millones de jóvenes a volverse solitarios, malogrando las relaciones interpersonales entre amigos y familiares.       Debemos recordad también que el chat puede ser muy peligroso, porque muchas personas malas, como violadores y pedófilos andan buscando ingenuos e indefensos muchachos y muchachas para atraparlos en toda suerte de prácticas sexuales violentas y antinaturales, proponiendo encuentros aparentemente inofensivos. En el Perú, las denuncias por secuestro y desaparición de menores, van precedidas de informaciones que se vinculan a la víctima con “inofensivas” conversaciones a través del chat.   No podemos pasar por alto, otras basuras on line, como las prácticas homosexuales, la brujería, el espiritismo y los mensajes subliminales. Todo esto está arruinando la mente de los adolescentes y jóvenes, llevándolos a tomar decisiones equivocadas y muchas veces fatales. Y sobre todo, a vivir lejos de Jesús.

Artículo extraído y adaptado  del capítulo “El jean oculto” del libro “El jean de  Jesús” de la Asociación Casa Editora Sudamericana