CÓMO SALIR DE LA DEPRESIÓN – Parte 1

SIN ESPERANZA? TAL VEZ USTED NI SIQUIERA tiene deseos de leer este artículo. Seguramente no le va a gustar si está enfrentando una depresión en este momento. Usted tal vez está pensando. “¿Qué sentido tiene intentar otra cosa?” “De todos modos, nada ha servido hasta el momento”. Antes de cerrar este página, quisiera decirle una cosa que espero permanezca con usted. Espero que lo que le voy a decir le impulse a tomar estas páginas de nuevo y terminar de leer lo que tengo que decirle. Lo que quiero decirle es esto: Hay esperanza para usted; su depresión puede ser vencida —no sólo por ahora, sino para siempre—.

Depressed Businessman Sitting on StairsEn este artículo quiero compartir con usted cómo puede salir de la depresión y no volver a caer en ella. Si usted sigue leyendo hasta el final de este párrafo, leerá que cientos de personas tan deprimidas como usted, han encontrado la salida. Y si usted continúa leyendo hasta el final de este folleto, descubrirá que lo que aquí se encuentra no es nada complejo, no requiere de mucho tiempo, y nunca falla. La razón por la cual puedo hacer estas declaraciones atrevidas es porque la forma de salir de la depresión no es un invento mío ni de ningún otro hombre, sino que es dada por Dios mismo. Es por esto que existe la esperanza. Hay esperanza porque al fin usted ha llegado a la conclusión de que ninguna otra cosa funciona. Y estoy totalmente de acuerdo. Hasta ahora usted no ha tomado el camino trazado por Dios. ¿No cree que es hora de considerar lo que Dios tiene que decir? “¿Cuál es el truco?” se preguntará. Si con la palabra “truco” se refiere a condiciones para salir de la depresión, déjeme decirle que hay tres:

1. Usted debe conocer a Dios personalmente antes de que pueda esperar que él le ayude.

2. No debe tener como meta principal aliviar su depresión, sino que la meta principal debe ser agradar a Dios y hacer lo que él diga.

3. Debe estar dispuesto a hacer exactamente lo que él diga, no importa su estado emocional.

Estas son las condiciones; me parece que puede cambiar esa palabra por cualquiera de estas: formas, maneras, vías, opciones. Ahora, si con la palabra “truco” usted quiere decir otras condiciones ocultas que no serán reveladas hasta después, le aseguro que no hay ninguna. La depresión puede ser vencida siguiendo las directrices de Dios y con el poder que Dios da por medio de su Espíritu Santo para que aquellos que conocen a Dios puedan seguir su Palabra. “Está bien”, dice usted, con alguna reserva y precaución. “Hábleme acerca de eso. Voy a oírle, pero no voy a levantar demasiado mis expectativas. Le voy a oír, pero no quiero que mis esperanzas sean otra vez despedazadas dentro de poco. Me duele demasiado. Ya me ha pasado una y otra vez. Y déjeme comenzar con uno de esos trucos —usted les dice “condiciones”—: ¿Qué quiere decir usted cuando insiste en que yo debo conocer a Dios? No comprendo eso”.

Conocimiento de Dios

Me alegra que usted haya tocado este asunto desde el puro comienzo, porque es algo fundamental. Todo depende de este punto. Usted nunca debe usar a Dios como un mago para obtener algo que usted quiera. Tampoco debe usar la Biblia como si diera alguna técnica mágica para obtener sus propósitos. Es verdad que Dios da principios y métodos en las Escrituras que cambian vidas. Pero estos principios no funcionan de manera mecánica sin su bendición. Esto significa que usted necesita esta bendición antes de comenzar. Para recibir esta bendición, necesita una relación íntima y personal con Dios. “Creo que aún no entiendo”. Está bien, déjeme explicarlo. Usted y yo, al igual que todos los demás seres humanos que han nacido en este mundo —con la excepción de Jesucristo— hemos nacido como pecadores. Nuestros padres eran pecadores, y sólo pudieron engendrar pecadores. Sus hijos, al igual que usted, nacen como pecadores. La Biblia enseña que “por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23). Cuando Dios dice “todos”, quiere decir “todos”. Y esta verdad la vemos por todas partes. Usted nunca ha conocido a una persona perfecta. Y es aquí donde está el problema. Dios es un Dios santo. Dios mora en perfecta justicia. Pero nosotros por ser pecadores somos indignos de vivir con Dios y nos hemos alejado de Dios llegando a ser sus enemigos porque rehusamos obedecer sus mandamientos. Dios ha dicho: “No mentirás”, pero todos hemos mentido. Dios dijo “No robarás”, pero no hay nadie que no haya robado, interrogantes21comenzando cuando éramos niños y tomamos alguna galleta sin que nuestra madre lo supiera. “Desobedecer” significa también que nos hemos colocado bajo una sentencia, porque Dios no sólo es santo, sino que es el juez justo de todas sus criaturas. Y Dios ha juzgado que debemos sufrir la pena por nuestros pecados. Sin embargo, siendo un Dios de misericordia, ha provisto perdón para nuestros pecados en Jesucristo. Los que nunca han sido perdonados por Dios “están destituidos de la gloria de Dios”, aquella gloria que Dios compartirá con los que le conocen. A esto me refiero. “Pero, ¿cómo se llega a conocer a Dios?” Por medio de la fe en su hijo, Jesucristo. Lo que quiero decir es esto: ya que nosotros no podemos librarnos de nuestros pecados, Dios en su misericordia proveyó perdón al enviar a su propio hijo para morir en el lugar de los pecadores culpables, tomando sobre sí el castigo que ellos merecen. Cuando uno llega a reconocer que merece un castigo terrible a causa de sus pecados y la santidad de Dios, y cuando se arrepiente verdaderamente de su vida rebelde, y cuando abraza a Jesús quien murió en la cruz, entonces Dios lo salva del castigo eterno. Dios ya no lo tiene por culpable, y lo acepta como amigo. Ahora Dios ya no es su juez, sino su Padre celestial. Y los que conocen a Dios de esta manera, Dios les confirma las promesas hechas en la Biblia. Pero estas promesas no pertenecen a cualquiera, sino sólo a los que han sido reconciliados con Dios de la forma que Dios determinó en Cristo, y revelada en las Escrituras. Para leer más sobre esto, puede buscar los siguientes pasajes en la Biblia: Efesios 2:8, 9; Juan 3:16; Romanos 4:4, 5. Si todavía no comprende, puede consultar con la persona quien le dio este folleto, un pastor Cristiano, o el distribuidor.

Pero asumamos que ha depositado su fe en Cristo Jesús, y que conoce a Dios como su Salvador y Señor, y aun así está bajo la carga de la depresión. Recordemos lo que dije anteriormente —el conocimiento de Dios es una condición para ser librado de ella—. Pero no dije que el conocimiento de Dios automáticamente resuelve el problema. Así que, procedamos.

 
by Jay Adams, Cómo salir de la depressión (Guadalupe, Costa Rica: CLIR, 2012), 3–14. / Adaptado por http://www.poder1844.org

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