Crisis de identidad (parte 2)

II. CARACTERÍSTICAS

¿Qué sucedería si enfrentara una crisis de identidad? En cierta manera, sería como padecer amnesia, no sabe quién es, y no puede encontrar el camino de regreso a su casa. ¡Qué situación tan terrible! Su corazón está inundado de temor. Si no sabe quién es usted ni qué hacer consigo mismo, es necesario que sepa lo que Dios sí sabe acerca de usted. Él tiene todas las respuestas y también espera que usted le busque para que le dé las respuestas correctas.

“Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores”.siluetapersona255b1255d
(Salmos 34:4)

A. Conflictos emocionales internos

Los conflictos emocionales son comunes en todas las personas que están luchando por obtener su identidad personal, sin importar su edad. Esos sentimientos se relacionan íntimamente con los eventos externos así como con los pensamientos y preocupaciones internos.

• Ansiedad—“No sé en realidad quién soy”.
• Depresión—“No tengo esperanza para el futuro”.
• Duda—“Me siento fuera de lugar”.
• Timidez—“Nadie me acepta ni me ama”.
• Baja auto-estima—“Soy un bueno para nada”.

“¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, con tristezas en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?”
(Salmos 13:2)

B. Evidencia externa del conflicto

El conflicto emocional interno por obtener la identidad propia produce por lo general los siguientes patrones erráticos de conducta:10

• Actitudes y acciones que se oponen entre sí
• Dificultad para hacer un compromiso espiritual positivo
• Amistades no convenientes
• Incapacidad para tomar decisiones o se toman decisiones de manera impulsiva
• Rechazo de los valores familiares o la aceptación ciega de los valores de otras personas
• Lucha con la inmoralidad sexual
• Difícilmente puede establecer intimidad
• Demasiado problema para escoger una carrera
• Incapacidad para proponerse metas a largo plazo

“El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos”.
(Santiago 1:8)

identidad-2

III. CAUSAS

A. ¿Qué provoca la lucha de identidad?

Mucha gente está confundida acerca de quiénes son en realidad por falta de conocimiento y entendimiento de lo que la Biblia dice acerca de su identidad. El comportamiento es una manifestación de la identidad personal. Ésta queda determinada por la “familia” en que nacemos. En el ámbito espiritual, todos descendemos de Adán, nacimos en la “familia de Adán”. Nadie que ha nacido en la familia de Adán tiene la capacidad de vivir cómo Dios quiere que viva.

Es posible tener una nueva vida espiritual en la persona del Señor Jesucristo. Aceptarlo a él cómo Señor y Salvador personal significa que ha heredado una nueva familia y una nueva identidad “en Cristo”. Con esta nueva identidad se puede comenzar a desarrollar un carácter semejante al de Cristo. Decidimos confiar en él para que nos ayude a resolver nuestros problemas diarios.

“Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados”.
(1 Corintios 15:22)

• La familia de Adán

Toda persona ha nacido en la familia de Adán, se identifica con él y muestra un carácter como el de Adán. Él representa el punto de vista humanista.

—El que está en Adán cree que los seres humanos pueden controlar los eventos y las circunstancias de su vida.
—El que está en Adán cree que no hay una verdad absoluta; sino que todo es relativo.
—El que está en Adán cree que puede decidir cuáles serán sus propios límites morales.
—El que está en Adán piensa que el mayor propósito en esta vida es la auto-realización.

Estar en Adán significa que hemos heredado todo lo que él era.15
“Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”.
(Romanos 5:12)

• La familia de Cristo

Dios ha hecho posible que una persona pueda obtener una nueva identidad al sacarla de la familia de Adán y adoptarla en la familia de Cristo. Todo el que está “en Cristo” experimenta un nuevo nacimiento: “Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3). También recibe un nuevo corazón: “Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne” (Ezequiel 36:26). Puede conformarse al carácter de Cristo: “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos” (Romanos 8:29).

—El que está en Cristo percibe que es Dios quien tiene el control de los eventos y las circunstancias de la vida.

“Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo, y aun al impío para el día malo”. (Proverbios 16:4)

—El que está en Cristo es hecho libre por medio de la verdad.

“Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. (Juan 8:31–32)

—El que está en Cristo conoce los absolutos morales que se deben seguir para tener un comportamiento piadoso.

“Tú encargaste que sean muy guardados tus mandamientos”. (Salmos 119:4)

—El que está en Cristo sabe que el propósito más importante en la vida es cumplir la voluntad de Dios.

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”. (Mateo 7:21)

Estar en Cristo significa que heredamos todo lo que él es.16

“Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa”. (Gálatas 3:29)

suplantacion-de-identidad-twitter-1280x640
B. La raíz de los conflictos de identidad

Las personas que no son creyentes no se sienten satisfechas porque han decidido seguir en la familia de Adán… siguen luchando por suplir sus propias necesidades y vivir con sus propios recursos. Los creyentes también pueden estar insatisfechos por no entender que su identidad ahora se encuentra en la persona de Cristo. Quieren servir a Dios, pero siguen tratando de suplir sus necesidades con sus propios recursos.

CREENCIA ERRÓNEA:

“Mi identidad se encuentra en los papeles significativos y relaciones que tenga en mi vida. Estaré satisfecho cuando la gente me perciba como una persona de éxito”.

CREENCIA CORRECTA:

Estoy satisfecho al reflejar en mi vida la imagen de Dios permitiendo a Cristo vivir en mí y a través de mí. Mi identidad no se encuentra en los roles terrenales o relaciones que pueda tener, sino en la persona de Cristo.

“Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad”. (Colosenses 2:9–10)

ÁGUILAS Y PERDICES

Había una vez un aguilucho que cayó al suelo desde lo alto de un peñasco donde se encontraba su nido. El pequeño se encontraba dando vueltas en tierra cuando se topó con un grupo de perdices. Eran criaturas bondadosas y generosas, así que adoptaron al indefenso aguilucho bajo sus alas y le enseñaron todo lo que necesitaba saber para poder sobrevivir. Las tiernas perdices le enseñaron a buscar semillas para comer cuando sintiera hambre. Sin embargo, aunque la pequeña aguilita comía hasta estar llena, todavía sentía una extraña sensación de hambre dentro de su corazón.

Poco a poco fue creciendo, así que comenzó a agitar sus alas y a moverse con torpeza de un lado a otro. Por supuesto, se veía algo grotesco, y las perdices no podían evitar reírse de él. Sus alitas comenzaron a hacerse enormes y ridículas, él no podía mantenerlas pegadas a su cuerpo ni moverlas como lo hacían todos los demás. De hecho, cuanto más crecía, menos se parecía al resto del grupo. Mientras tanto, las hembras del grupo comenzaron a tener una preocupación maternal por lo raro de aquel extraño ser y al reprenderlo lo hicieron sentir más avergonzado y confundido.

Con frecuencia, el aguilucho en crecimiento veía hacia arriba y observaba a las águilas maduras elevarse muy alto por los cielos. Su corazoncito latía por el deseo de volar así, pero uno de sus amigos ancianos cacareaba diciendo: “¡No, no! ¡En realidad no es bueno que quieras ser como ellos! ¡Esos son unos buitres!” Derrotado y frustrado, el aguilucho creció hasta la madurez sin haber jamás levantado el vuelo. Trataba con todo su corazón ser una buena perdiz, pero era muy infeliz y no sabía por qué.

Un día que estaba caminando y paseando por la pradera, arrastrando sus enormes e inútiles alas, se encontró con un sabio búho que le preguntó desde su rama en el árbol: “¿Quién eres tú? ¿y qué estás haciendo?” El águila respondió: “Soy una pésima perdiz. He tratado tantas veces, pero nunca hago nada bien”. El viejo búho respondió: “Tu problema es que no sabes quién eres. Te has hecho como las perdices. Pero tú eres un águila y las águilas fueron creadas para volar por los cielos. Nunca serás feliz si sigues viviendo aquí abajo en la tierra”.

El águila abrió los ojos grandes como pudo y por primera vez supo quién era en realidad. Vio el propósito para el cual fue creado. Después se armó de valor para intentar hacer algo que nunca antes había hecho. Abrió sus alas de par en par y las agitó hacia la copa del árbol y luego hasta el cielo. Cuando lo vieron las perdices, comenzaron a cacarear llenas de asombro. Muchas pensaron que se iba a caer. Pero el águila abrió sus alas y se elevó con la corriente de aire. Nunca más necesitó mirar hacia atrás. El águila ahora podía hacer lo que debía hacer… porque por fin supo quién era en realidad.

Dios nos da una nueva identidad cuando recibimos a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador personal. Junto con él hemos recibido “todo lo que pertenece a la vida y a la piedad” por medio del Espíritu de Cristo que mora en nosotros (2 Pedro 1:3–4). Con esa nueva identidad podemos desarrollar un carácter semejante al de Cristo si confiamos en él para enfrentar nuestros problemas cotidianos. Dios dice que “Cristo en nosotros” provee la habilidad sobrenatural de vivir como él quiere que lo hagamos.

June Hunt, 100 Claves Bíblicas para Consejería, vol. 56 (Dallas, TX: Esperanza para el corazón, 1990–2011), 3–7.

Crisis de identidad (parte 1)

I. DEFINICIONES

Si alguien le preguntara: “¿Quién es usted?” ¿qué respondería? Muchos hacemos una descripción de nosotros mismos diciendo lo que hacemos, por ejemplo: “Soy maestra”, o “soy contador”.2 Otras personas invierten años de sus vidas estudiando genealogías tratando de llegar a sus raíces para determinar quiénes son a través de su descendencia familiar. Pero una etiqueta no será lo suficientemente fuerte cuando una situación de vida o muerte nos obliga a ver dentro de nuestro ser para saber quiénes somos en relación con Aquél que nos creó.

699568_201609172238390000001

A. ¿Cuál es su identidad?

• La identidad de una persona está basada en las características singulares de ella.
• La identidad incluye el carácter interno y la conducta externa, que se distinguen de todos los demás.
• La palabra identidad proviene del vocablo latino ídem, que significa “lo mismo”.3
• La conducta visible de la persona es un reflejo consistente de cómo es su carácter interno. Esto es lo que conforma su identidad.

“Como en el agua el rostro corresponde al rostro, así el corazón del hombre al del hombre”. (Proverbios 27:19)

“Porque tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre”.
(Salmos 139:13)

B. ¿Cuál es la diferencia entre su identidad interna y la exterior?

• La persona visible que es usted
—Cómo lo conocen los demás

a. Por su personalidad
b. Por sus máscaras, pretensiones y apariencia exterior
c. Por sus acciones

“Aun el muchacho es conocido por sus hechos, si su conducta fuere limpia y recta”. (Proverbios 20:11)

• La persona real que hay en ustedcaptura-de-pantalla-2016-09-12-a-las-4-55-35-p-m
—Cómo lo conoce Dios

a. Por su naturaleza básica
b. Por su carácter
c. Por su sistema de valores

“Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; pero Jehová pesa los corazones”. (Proverbios 21:2)

C. ¿Qué es una crisis de identidad?

• Una crisis de identidad es un período difícil de transición, como sucede en la adolescencia o la media vida, cuando su yo visible entra en fuerte conflicto con su persona real, provocándole así mucho dolor, tristeza y el deseo de un cambio.5
—“¿Quién soy?”
—“¿Qué creo?”
—“¿Cuáles son los valores que deben regir mi vida?”
—“¿Qué quiero hacer con mi vida?”

“La necedad es alegría al falto de entendimiento; mas el hombre entendido endereza sus pasos”. (Proverbios 15:21)

• Una crisis de identidad es un período de profunda desilusión cuando su identidad se basa en un papel que ha jugado o una relación interpersonal que ha cambiado o que se ha roto.6
—Perder el trabajo
Su identidad era su profesión (un papel).
—Perder al cónyuge ya sea por muerte o por divorcio
Su identidad se encontraba en su cónyuge (una relación).
—El “nido vacío”
Su identidad era ser padre (un papel).
—Salir de un ambiente seguro
Su identidad se encontraba en sus amigos y familiares (una relación).
—La aparición de una incapacidad física
Su identidad era su habilidad de hacer algo (un papel).
—Perder a un amigo íntimo
Su identidad era un compañero amado (una relación).
—Una pérdida económica
Su identidad se encontraba en su estatus social (un papel).

“¿No es así que ni aun a mí mismo me puedo valer, y que todo auxilio me ha faltado?” (Job 6:13)

identidad

• Esa crisis de identidad puede ser una forma muy grave de confusión producto de un trauma en la niñez o por abuso sexual.

—Homosexualidad
(rechazar la sexualidad dada por Dios)
—Vestir en forma extraña o travestismo
(adoptar una identidad diferente para sentirse aceptado)
—Mentalidad de víctima
(sentirse sin valor en sus relaciones interpersonales)
—Desórdenes disociativos:

Amnesia:
(pérdida temporal de la memoria)
Fugarse:
(comenzar una nueva vida con una nueva identidad)
Desorden de personalidad múltiple:
(adoptar dos o más personalidades para lidiar con las demandas de la vida)

June Hunt, 100 Claves Bíblicas para Consejería, vol. 56 (Dallas, TX: Esperanza para el corazón, 1990–2011), 1–3.

MÁS INTERNET, MÁS DEPRESIÓN

La gente que pasa mucho tiempo usando internet tiene más probabilidades de desarrollar síntomas depresivos, descubrió una nueva investigación.

adicta-a-la-internetLos científicos de la Universidad de Leeds, en Inglaterra, encontraron “evidencia sorprendente” de que muchos usuarios han desarrollado un hábito compulsivo de internet con el cual han reemplazado la interacción social real con la interacción en redes sociales y salas de chateo.

Y este uso adictivo, afirman los científicos en la revista Psychopathology (Psicopatología), puede tener un grave impacto en la salud mental.

Las conclusiones están basadas en las respuestas de 1.319 personas a un cuestionario que los investigadores enviaron por internet.

Los participantes, de entre 16 y 51 años de edad, con una edad promedio de 21, debían responder cuánto tiempo pasaban en internet y con qué propósito lo usaban.

También se les hizo una serie de preguntas sobre si sufrían depresión.

Papel importante

adicto-a-internetSegún los científicos, 1,2% de los participantes mostraron una adicción a internet y la mayoría de éstos sufrían depresión.

“El internet juega ahora un papel muy importante en la vida moderna, pero sus beneficios están acompañados por un lado negativo” afirma la doctora Catriona Morrison, quien dirigió el estudio.

“Mientras muchos de nosotros usamos la red para pagar cuentas, comprar o enviar correos electrónicos, hay un pequeño subgrupo en la población que encuentra muy difícil controlar cuánto tiempo pasa usando internet, hasta el punto de que esto interfiere con sus actividades diarias”, agrega.

Según los investigadores los “adictos a internet” pasaban mucho más tiempo navegando en sitios sexualmente gratificantes, sitios de juegos de apuesta y de comunidades virtuales.

También mostraron una incidencia más alta de sufrir depresión moderada a severa que los usuarios no adictos.

Se encontró que los adictos a internet tenían cinco veces más riesgo de sufrir el trastorno que los no adictos.

“Nuestro estudio demuestra que la uso excesivo de internet está asociado a la depresión, pero lo que no sabemos es cuál surgió primero: ¿están las personas deprimidas más atraídas a internet o causa el internet depresión?” expresa la investigadora.

“Lo que es claro es que para un grupo pequeño de personas el uso excesivo de internet podría ser una señal preocupante de tendencias depresivas”.

Y agrega que “ahora necesitamos investigar la naturaleza de esta relación y considerar qué es lo que la causa”.

Éste es el primer estudio a gran escala que se lleva a cabo con jóvenes occidentales para estudiar la relación entre adicción a internet y depresión.

“No hay diagnóstico preciso”

Sin embargo, otros expertos afirman que la adicción a internet no puede diagnosticarse de forma precisa y que el método imagesCADSZT71con el cual se reclutó a los participantes en este estudio puede haber resultado en una “muestra tendenciosa”.

Según el doctor Vaugham Bell, experto del Instituto de Psiquiatría del King’s College de Londres, por definición, aquellas personas clasificadas como adictos a internet son individuos con trastornos emocionales, así que las conclusiones del estudio no sorprenden.

En términos de causa y efecto, el experto señala que investigaciones anteriores han revelado que es más probable que las personas que están deprimidas o ansiosas usen internet y no lo contrario.

“Hay personas que están deprimidas o ansiosas que usan internet para excluirse del resto de sus vidas, pero de la misma forma hay personas que ven demasiada televisión o que se enfrascan en libros o que compran en exceso”.

“No hay evidencia clara de que el problema sea el propio internet”, expresa el investigador.

Más bien, dicen los expertos, la forma como la gente pasa su tiempo y el tipo de interacción social que lleva a cabo podrían estar teniendo un impacto en el bienestar mental.

“La evidencia demuestra que el actividades como el ejercicio y la socialización con la gente cara a cara son algunos de los factores que nos ayudan a mantener una buena salud mental” afirma Sophie Corlett, de la organización Mind.

FUENTE:

http://www.bbc.co.uk/mundo/ciencia_tecnologia/2010/02/100203_internet_adiccion_men.shtml

¿La tecnología está matando el tiempo libre?

adicto-a-internetNuevas investigaciones sugieren que las herramientas tecnológicas que usamos para hacer más fácil nuestras vidas están matando nuestro tiempo libre. Nosotros estamos trabajando más horas, tomando menos y más cortas  vacaciones (y cuando decidimos vacacionar, tomamos nuestros celulares, tablets y computadoras portátiles también). Y en esas vacaciones estamos más estresados que nunca con un mayor uso de correos electrónicos, correos de voz, teléfonos celulares y el internet está destruyendo alguna idea de privacidad y descanso.

Desde la Revolución Industrial, la gente ha asumido que los dispositivos para ahorrar la mano de obra liberarían la carga en los lugares de trabajo y daría más tiempo para crecer intelectualmente, creativamente y socialmente – explorando las artes, estar al tanto de los eventos actuales, gastando más tiempo con los amigos y la familia, e incluso “perder el tiempo”.

Pero aquí estamos en el inicio del siglo 21, disfrutando uno de los más grandes tiempos de tecnología en la historia humana y no podemos estar más lejos de la verdad. Las grandes herramientas que habían supuesto nuestra  liberación, nos han obligado a trabajar y estudiar de maneras que eran inconcebibles hace apenas algunos años.

En el pasado, las líneas divisorias entre el trabajo y el tiempo de descanso estaban claramente marcadas. La gente dejaba sus oficinas en un tiempo predeterminado,  estaban a menudo completamente desconectados de y fuera de contacto con sus trabajos mientras viajaban hacia y desde su trabajo, y estaban libres una vez que ellos llegaban a su casa. Esto no es más la realidad. En el mercado laboral altamente competitivo de hoy, los empleadores demandan incremento de la productividad, esperando poner a sus trabajadores más horas  de trabajo y mantener contacto casi constantemente vía fax, teléfonos celulares, u otro aparato de comunicación. Como resultado, los empleados sienten la necesidad de revisar lo que está pasando en la oficina, incluso en sus días libres. Ellos se sienten presionados  por las horas después del trabajo para alcanzar todo lo que tienen que hacer. Los empleados trabajan mucho más duro y más tiempo, cambiando sus deberes más frecuentemente, y tienen más y más razones para preocuparse sobre la seguridad de su trabajo.adicta-a-la-internet

Jefes, colegas, y familiares – novios, amigos y cónyuges también – esperan respuestas instantáneas para el correo de voz y los mensajes de correo. Incluso los estudiantes universitarios han cambiado sus hábitos de estudio, porque la facultad, amigos y otros miembros de su entorno han incrementado sus trabajos en línea. Estudios sobre el tiempo empleado en el servicio de mensajería instantánea, probablemente muestre su uso asombroso.

En resumidas cuentas, esto no es lo que se suponía la tecnología haría con nosotros. Nuevas tecnologías, de investigaciones genéticas de internet, ofrecen todo tipo de beneficios y oportunidades. Pero cuando las nuevas herramientas hacen la vida más dificultosa y estresante antes que más fácil y más significativa – y estamos, como sociedad, apenas consciente de esto –  entonces algunas cosas han ido seriamente mal, especialmente en dos campos, en nuestra expectativa de la tecnología y nuestra comprensión de como esto debe beneficiarnos.

Escrito por Jon Kats. Traducido desde http://slashdot.org/index2.pl?fhfilter=killing+leisure+time

CONSEJOS OPORTUNOS (parte 1)

Los jóvenes son receptivos y tienen  esperanzas.
El Señor pide que jóvenes y señoritas entren en su  servicio. Los jóvenes son receptivos, fuertes, ardientes y esperanzados. Una vez que hayan gustado la bendición del sacrificio propio, no estarán satisfechas a menos que estén aprendiendo constantemente del gran Maestro. El Señor abrirá  caminos ante los que quieran responder a su llamado. – Ec 457 (1900). Girl listening with her hand on an ear

Los jóvenes deben elegir el destino de su vida.
Cada joven determina la historia de su vida por los pensamientos y sentimientos acariciados en sus primeros años. Los hábitos correctos, virtuosos y viriles, formados en la juventud, se convertirán en parte  del carácter y, por regla general, señalarán el curso del individuo por toda la
vida. Los jóvenes pueden convertirse en depravados o virtuosos a elección propia. Tanto pueden llegar a distinguirse por hechos dignos y nobles como por  grandes crímenes y maldad. – ST , 11 de oct. de 1910; CN 181.

La  enseñanza que produce debilidad mental y moral.
En el caso de que no se les enseñe a los jóvenes a pensar debidamente y actuar por su cuenta, en la medida en que lo permita su capacidad e inclinación mental, a fin de que  por este medio pueda desarrollarse su pensamiento, su sentido de respeto propio, y su confianza en su propia capacidad de obrar, el adiestramiento severo producirá siempre una clase de seres débiles en fuerza mental y moral. Y cuando  se hallen en el mundo para actuar por su cuenta, revelarán el hecho de que  fueron adiestrados como los animales, y no educados. Su voluntad, en vez de ser  guiada, fue forzada a someterse por la dura disciplina de padres y maestros. – 1JT 316 (1872).

Debe educarse la mente para que gobierne la  vida.
Los niños tienen una voluntad inteligente, que debe ser  dirigida para que controle todas sus facultades. Los animales necesitan ser adiestrados, porque no tienen razón de intelecto. Pero a la mente humana se le  debe enseñar el dominio propio. Debe educársela para que rija al ser humano,  mientras que los animales son controlados por un amo, y se les enseña a  someterse a él. El amo es mente, juicio y voluntad para la bestia. Un niño puede  educarse de tal manera que no tenga voluntad propia, como el animal. Aun su  individualidad puede fundirse con la de aquel que dirige su adiestramiento; para  todos los fines y propósitos, su voluntad está sometida a la voluntad del  maestro.

Los niños así educados serán siempre deficientes en energía  moral y responsabilidad individual. No se les ha enseñado a obrar y por la razón y los buenos principios; sus voluntades han sido controladas por otros y su  mente no ha sido despertada para que se expanda y fortalezca por el ejercicio.  Sus temperamentos peculiares y capacidades mentales, no han sido dirigidos ni  disciplinados para ejercer facultades más poderosas cuando lo necesiten. Los  maestros no deben detenerse allí, sino que deben dar atención especial al  cultivo de las facultades más débiles, a fin de que se cumplan todos los  deberes, y se las desarrolle de un grado de fuerza a otro a fin de que la mente  alcance las debidas proporciones. – 1JT 315 (1872).

Muchos son  incapaces de pensar por sí mismos.
En muchas familias, los Hombre ante Dios niños parecen bien educados, mientras están bajo la disciplina y el adiestramiento, pero cuando el sistema que los sujetó a reglas fijas se  quebranta, parecen incapaces de pensar, actuar y decidir por su cuenta. Estos  niño han estado durante tanto tiempo bajo una regla férrea sin que se les  permitiera pensar o actuar por su cuenta en lo que les correspondía, que no  tienen confianza en sí mismos para obrar de acuerdo con su propio juicio u
opinión.

Y cuando se apartan de sus padres para actuar por su cuenta, el  juicio ajeno los conduce en dirección equivocada. No tienen estabilidad de  carácter. No se les ha hecho depender de su propio juicio a medida que era  posible, y por lo tanto su mente no se ha desarrollado ni fortalecido  debidamente. Han estado durante tanto tiempo absolutamente controlados por sus
padres, que fían completamente en ellos; sus padres son para ellos mente y  juicio. – 1JT 315, 316 (1872).

Los resultados del control  mediante la fuerza o el temor.
Aquellos padres y maestros que  se jactan de ejercer el dominio completo de la mente y la voluntad de los niños  que están bajo su cuidado, dejarían de jactarse si pudiesen ver la vida futura  de los niños así dominados por la fuerza o el temor. Carecen casi completamente  de preparación para compartir las severas responsabilidades de la vida. Cuando  estos jóvenes ya no estén bajo el cuidado de sus padres y maestros, y estén obligados a pensar y actuar por su cuenta, es casi seguro que seguirán una  conducta errónea y cederán al poder de la tentación. No tienen éxito en esta  vida; y se advierten las mismas deficiencias en su vida religiosa. – 1JT 316,  317 (1872).

La disciplina que estimula y fortalece.
Después de la disciplina del hogar y la escuela, todos tienen  que hacer frente a la severa disciplina de la vida. La forma de hacerlo  sabiamente constituye una lección que debería explicarse a todo niño y joven. Es  cierto que Dios nos ama, que obra para nuestra felicidad y que si siempre se
hubiese obedecido su ley nunca habríamos conocido el sufrimiento; y no menos  cierto es que, en este mundo, toda vida tiene que sobrellevar sufrimientos,  penas y preocupaciones como resultado del pecado. Podemos hacer a los niños y  jóvenes un bien duradero si les enseñamos a afrontar valerosamente esas penas y  preocupaciones. Aunque les debemos manifestar simpatía, jamás debería ser de tal  suerte que los induzca a compadecerse de sí mismos. Por el contrario, necesitan algo que estimule y fortalezca, y no que debilite. -Ed 295 (1903). soledad

La reacción a las reglas rigurosas.
No  introduzca ni una sola partícula de aspereza en su disciplina. No establezca  prohibiciones rígidas para los jóvenes. Son estas reglas y prohibiciones  rigurosas las que a veces los llevan a sentir que deben hacer las cosas que  precisamente se les indica que no deben hacer y las harán. Cuando advierta o  reprenda a los jóvenes, hágalo como quien tiene un interés especial en ellos.
Que ellos vean que usted tiene un deseo ferviente de que logren un buen registro  en los libros del cielo. – MM 180 (1902).

Es difícil para los  jóvenes llevar cargas.
Los jóvenes pueden ejercer una poderosa  influencia si renuncian a su orgullo y egoísmo y se dedican a Dios; pero en  general no quieren llevar cargas por otros. Ellos mismos deben ser llevados por  otros. Ha llegado el tiempo en que Dios demanda un cambio en este aspecto. El
llama a jóvenes y adultos a ser celosos y a arrepentirse. Si continúan en el  estado de tibieza, los vomitará de su boca. Dice el Testigo fiel: “Yo conozco  tus obras”. Joven, señorita, tus obras son conocidas, sean buenas o malas. ¿Eres  rico en buenas obran? Jesús se acerca a ti como un consejero: “Yo te aconsejo  que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras  blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge  tus ojos con colirio, para que veas” (Apoc. 3: 18).- 1T 485 (1867).

Los pensamientos llegan a ser hábitos.
Debemos  sentir siempre el poder ennoblecedor de los pensamientos puros.

La única  seguridad para el alma consiste en pensar bien, pues acerca del hombre se nos dice: “Cual es su pensamiento en su alma, tal es él” (Proverbios 23: 7). El  poder del dominio propio se acrecienta con el ejercicio. Lo que al principio  perece difícil, se vuelve fácil con la práctica, hasta que los buenos  pensamientos y acciones llegan a ser habituales. Si queremos podemos apartarnos  de todo lo vulgar y degradante y elevarnos hasta un alto nivel, donde gozaremos  del respeto de los hombres y del amor de Dios. – MC 392 (1905).

Ejemplos tristes de la historia.
El carácter de  Napoleón Bonaparte recibió una gran influencia por su educación infantil.  Algunos instructores desacertados inspiraron en él el amor a la conquista  formando ejércitos simulados de los cuales él era el comandante. Así se  estableció el fundamento de su carrera de lucha y efusión de sangre. Si el mismo  cuidado y esfuerzo se hubieran empleado para hacer de él un buen hombre,  infundiendo en su joven corazón el espíritu del Evangelio, cuán ampliamente  diferente habría sido su historia.

Se dice que el escéptico Hume fue un  concienzudo creyente de la Palabra de Dios en sus primeros años. Pertenecía a  una sociedad de debates, y allí se lo nombró para que presentara argumentos a favor de la incredulidad. Estudió con fervor y perseverancia, y su aguda y  activa mente quedó impregnada con la sofistería del escepticismo. Antes de  mucho, llegó al punto de creer sus enseñanzas engañosas, y292ytyy toda su vida
posterior llevó el oscuro sello de la incredulidad. – ST , 11 de oct. de 1910;  CN 180, 181.

La influencia de la lectura. (Nota: Véase el capítulo 13, Alimento para la mente)
Muchos jóvenes anhelan  tener libros. Leen cualquier cosa que pueden obtener. Apelo a los padres de los  tales niños para que controlen su deseo de lectura. No permitan que sobre sus  mesas haya revistas y diarios que contentan historias de amor. Deben  reemplazarlas con libros que ayuden a los jóvenes a incluir en el edificio de su  carácter el mejor material: el amor y el temor de Dios, el conocimiento de  Cristo. Estimulad a vuestros hijos a almacenar valiosos conocimientos en la  mente, a que lo bueno ocupe su alma, controle sus facultades, no dejando lugar  para pensamientos bajos y degradantes. Reprimid el deseo de leer cosas que no  proporcionan buen alimento a la mente. El dinero gastado en revistas de cuentos
puede parecer poco, pero es demasiado para lo que ofrece tantas cosas que  extravían y da tan poco bien en recompensa. Los que están en el servicio de Dios  no deben gastar tiempo ni dinero en lecturas sin provecho. – CM 126 (ed PP);  102, 103 (ed ACES) (1913). reflexionar

Fuente: Elena de White: MENTE, CARÁCTER Y PERSONALIDAD, Tomo 1 (Capítulo: Problemas de los jóvenes)

“¿Sufrir por ti? ¡Ja! ¡Ni que fueras Internet cuando se va!”

Seguramente usted no es un adicto a Internet. Ni yo tampoco, faltaría más. Casi nadie lo es. De hecho, los expertos que elaboran el nuevo Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM), un manual reconocido como la Biblia de las enfermedades mentales, están discutiendo mucho antes de decidir si existe o no la adicción a Internet. En mayo, cuando se publique la nueva edición delmanual, veremos si alguno de nosotros podría calificar como adicto, o solo como un usuario hiperactivo y cuasi dependiente.

Hasta entonces, piense y conteste:

  •  ¿Es usted de los que lleva el cargador del teléfono allá donde va?   
  • ¿Vive aterrorizado con la posibilidad de quedarse sin batería?adicta-a-la-internet
  • ¿Lo primero que hace al llegar a un bar es localizar un enchufe y ocupar la mesa más cercana por si necesita cargar el teléfono?
  • ¿Ha invertido en otra batería, en una carcasa con batería incluida o en cualquier otro artefacto que le suponga una fuente de energía extra para su móvil?
  • ¿Cuando viaja al extranjero se obsesiona preguntando en todas partes dónde hay un Wi Fi gratis?
  • ¿Cuando está aterrizando en un avión enciende el teléfono justo cuando está diciendo la azafata que no lo haga?
  • ¿Ha mantenido amargas discusiones con su proveedor de Internet?
  • ¿Considera la caída de su conexión Wi Fi un drama doméstico?
  • ¿Habla de su Wi Fi en primera persona y tiene peleas con el router?

Si ha asentido discretamente con la cabeza en más de tres ocasiones, considere que tiene usted una relación complicada con Internet. Algunos expertos hablan incluso de varios desórdenes mentales, entre ellos, el Trastorno de ansiedad de las Redes Sociales(SMAD, por sus siglas en inglés), pero, tranquilo, hasta que el DSM no diga la última palabra -recuerde que lo hará en mayo-, nadie podrá llamarle adicto.

Por cierto, según Julia Spira (aquí su cuenta de Twitter), que dice ser experta en Netiqueta y que es autora del libro The Rules of Netiquette, usted podría estar sufriendo un trastorno de ansiedad provocado por las redes sociales si:

A. El teléfono se ha convertido en su complemento número uno. Lo lleva pegado a su cuerpo 24 horas, y le gustaría que fuera resistente al agua para podérselo llevar a la ducha.

B. Usted envía un tuit a alguien, no le responden en las próximas seis horas y entra en un estado de ansiedad y angustia irreversible.

C. Su teléfono está con usted, a su lado y encima de la mesa, en comidas, cenas, meriendas y desayunos.

D. Cuando publica una foto en Facebook, Twitter, Instagram o Pinterest y nadie comparte, comenta o reacciona, y, a pesar de todo o precisamente por ello, usted continúa revisando compulsivamente el teléfono.

E. Lleva la cuenta rigurosa de sus seguidores en Twitter y se enfada (en cualquier grado) cuando la cifra baja.

El proyecto más extremo de abstinecia de Internet lo protagoniza Paul Miller, redactor de The Verge, una de las webs con mayor predicamento en el mundo techie. Miller asegura que ama a Internet por sobre todas las cosas pero a la vez cree que será una mejor persona si consigue vivir un año desconectado porque Internet es -y cito- “el corruptor de su alma”.adicto-a-internetMiller dejó Internet en la media noche de un Martes, reconoce que al día siguiente cuando llegó a trabajar en su condición de abstemio de Internet, de repente ya no tenía nada que hacer. Finalmente llegó a un acuerdo con sus jefes a los que les entrega personalmente sus crónicas en u pen drive, unos textos escritos en el ordenador pero sin conectarse a Internet. Para conseguir un número de teléfono sin googlear el nombre de la empresa o de la persona en cuestión, hace las llamadas que haga falta hasta que consigue el contacto. “Estoy aplicando la teoría de los seis grados de separación para encontrar a desconocidos. Se supone que a las seis llamadas encontraré un contacto común”. Si sienten curiosidad por saber cómo es la vida sin Internet, Miller lleva algo parecido a un diario (que sus compañeros le suben a la web). Lleva 34 semanas sin conectarse a Internet. Sigue con vida y sus constantes vitales son razonablemente normales.

Por otra parte,  por coincidencia o esnobismo, el pasado fin de semana se celebraron varias fiestas peculiares en San Francisco y otras ciudades de Estados Unidos con un código de conducta estricto: los invitados no podían conectarse a Internet.
Se sugería dejar el móvil en casa, pero a los rebeldes se les requisaba el teléfono en la entrada. Me han contado que como muestra máxima de generosidad se les dejaba echarle un último vistazo antes de apagarlo y dejarlo bajo custodia en la puerta del local. La misma regla se aplicaba a tabletas, ordenadores o cualquier otro terminal susceptible de conectarse a Internet. Se celebraba el Día Nacional de la Desconexión (National Day of Unplugging), establecido para las 24 horas que van desde la puesta de sol del 1 de marzo hasta la del 2 de Marzo. Tiene mérito intentarlo un fin de semana.

Porque ese y no otro es el nuevo desafío de la vida moderna: probarnos a nosotros mismos que no estamos enganchados, que la adicción a Internet es una leyenda urbana y que el recién acuñado Trastorno de ansiedad de las Redes Sociales es el último invento de la industria farmacéutica para vender ansiolíticos. En resumen, que estamos conectados siempre, es cierto, pero que controlamos. La segunda cuestión a demostrar es que hay vida fuera de Internet.

Para no despistarse del objetivo: entregarse en cuerpo y alma a la vida analógica, en las fiestas Unplugging se distribuyó esta etiqueta: I UNPLUG TO

Autor:  , periodista, escribe en El País.

Cómo vencer las preocupaciones – Segunda Parte

 Venciendo las angustias

 Ahora bien, regresemos a Mateo 6 para descubrir la alternativa que nos da Jesús con respecto a las preocupaciones. ¿Cómo podemos vencer las angustias en cuanto al futuro? ¿Cómo se puede vivir sin ninguna preocupación? ¡Es imposible! Tú preguntas, “¿Cómo puedo olvidar las preocupaciones?” La respuesta a esta pregunta es la llave al problema de las preocupaciones. Cristo no nos pide que dejemos de sentir urgencia. Nos dice que dirijamos nuestra urgencia hacia otra cosa. Nuestra preocupación no debe ser dirigida hacia mañana, porque esto sólo nos parte en dos.

Si has puesto en manos de Dios tus mejores planes, puedes dirigir tu atención a otra cosa que no sea mañana. Ya no tienes que afligirte sobre el futuro, y puedes dirigir tus esfuerzos, tus energías y todo lo que tienes hacia hoy. Esta es la llave que cierra la puerta a la angustia, y abre la puerta de la paz: concéntrate en hoy.

esclavo-esclavitudConcentrarse fuertemente en algo es una actitud correcta, no equivocada. Toda emoción que Dios nos ha dado tiene un uso correcto en el momento correcto. Cada emoción puede ser positiva cuando se usa correctamente, acorde con los mandamientos y principios de la Palabra de Dios. Pero cada emoción puede usarse equivocadamente también. Interesarse fuertemente (sentir ‘urgencia’ con respecto a alguna cosa) es una habilidad dada por Dios para movilizar las energías de cuerpo y mente para resolver un problema. Pero cuando enfocamos estas energías en el futuro, el propósito de soltar las energías químicas y eléctricas del cuerpo es frustrado, porque se derraman en el cuerpo pero no pueden usarse. No pueden convertirse en acción, porque es imposible hacer algo sobre el futuro. La preocupación activa una energía que no se usa, y en algunos casos los químicos producidos producen úlceras del estómago y otros síntomas físicos.

Pero si te enfocas en el día de hoy, las energías no son desperdiciadas, sino que pueden usarse. Tu preocupación será útil, tus energías podrán ser usadas al servicio de Jesucristo para resolver los problemas en lugar de preocuparse por ellos. Tú puedes hacer algo respecto a los problemas porque los tienes a mano, estás tratando con la realidad concreta.

 La preocupación y la pereza

¿Sabes que la Biblia señala que muchas de las personas que se preocupan son perezosas? Pues, esto es lo que Jesús mismo le dijo a uno que se afligía con respecto al futuro, y quería excusarse de sus responsabilidades a causa de sus preocupaciones. Pero Jesús dijo que era un caso de mera pereza. En Mateo 25 Cristo relató la historia de tres siervos a quienes se les dio dinero para invertir. Cuando regresó su señor, inquirió acerca de sus ganancias. Al que se le dio más, había duplicado su inversión, y el segundo hizo lo mismo. Pero el tercero confesó que había escondido su dinero en un hueco en la tierra. Cuando volvió el señor, el siervo sacó el dinero se lo llevó diciendo, “Aquí está lo suyo, señor. Lo enterré porque tenía miedo” (Mateo 25:25). El siervo se preocupó de las posibles consecuencias de invertir el dinero. Se preocupaba y se afligía hasta que quedó paralizado. Se preocupaba en lugar de trabajar. Y su señor le dijo, “Siervo malo (nótese que es pecado preocuparse por el futuro) y negligente… debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses” (Mateo 25:26, 27). Jesús le dice en otras palabras, “Debieras haber hecho por lo menos lo mínimo, y ni eso hiciste. Tú eres un siervo perezoso”.

La persona preocupada no puede hacer nada porque está ocupada preocupándose por los problemas de mañana. Termina haciendo nada. Tú no puedes hacer nada con los problemas desconocidos de mañana. La angustia sobre mañana es como la persona que se balancea en una mecedora: gasta energía sin ir a ningún lado. Pero con respecto a los problemas de hoy, algo siempre se puede hacer (ver 1 Corintios 10:13). En última instancia, aunque no puedes cambiar el problema, por el poder del Espíritu Santo puedes cambiar tus actitudes con respecto a los problemas. Si nada más cambia, tú puedes cambiar. De modo que siempre hay algo que se puede hacer.

 Una solución práctica

Hay un procedimiento sencillo que puedes utilizar cuando te encuentras preocupándote en lugar de trabajar. Cuando sientes que la angustia se te está subiendo, siéntate inmediatamente y escribe las siguientes tres preguntas en una hoja de papel, dejando espacio debajo de cada una para llenar después:

1.      ¿Cuál es el problema?

2.      ¿Qué quiere Dios que yo haga con él?IM000385.JPG

3.      ¿Cuándo, dónde y cómo debo comenzar?

A veces el solo hecho de apuntar el problema te conduce a la solución. Cuando defines el problema, debes comenzar de inmediato a buscar una solución en las Escrituras. La pregunta es: “¿Cómo puedo enfrentar este problema para la gloria de Dios?” No te conformes con buenas soluciones e ideales nobles. En cambio, comienza a trabajar. Fija un horario para tu trabajo, y ataca la tarea más difícil primero. No olvides el ejemplo de Abraham, “se levantó temprano” cuando Dios le dio la tarea horrenda de sacrificar a Isaac, su único hijo, a quien amaba (Génesis 22:3). Ahí tenemos la solución de Dios para la preocupación.

 

BIBLIOGRAFÍA: Jay Adams, Cómo Vencer las Preocupaciones (Guadalupe, Costa Rica: CLIR, 2011), 16-31. ADAPTADO POR: www.poder1844.org

Cómo vencer las preocupaciones – Primera Parte

¿No te parecería fantástico que otro pudiera encargarte de tus preocupaciones? Pues, la Biblia dice que esto es posible. De hecho, Dios invita a todos sus hijos a echar todas sus ansiedades sobre él (1 Pedro 5:7). Y lo mejor de todo, no te cuesta ni un centavo. Dios se ofrece para tomar todas tus preocupaciones sobre sí mismo. Y dado que Dios recibe nuestras ansiedades, y que nos ha mandado no preocuparnos, quiere decir que toda preocupación es pecado. Dios nos dice constantemente en la Biblia que no nos preocupemos. Cuando desobedecemos su Palabra, es pecado. La preocupación probablemente es el pecado más común de nuestros tiempos.

Los efectos de la preocupación

Las preocupaciones pueden causar úlceras en el estómago, drenar la vitalidad, y enviarnos a una muerte prematura. Nos convierte en personas incapaces de manejar los problemas de la vida. El preocuparse muestra falta de fe en Dios, y nos impide de asumir nuestra responsabilidad en Frustrated Woman at Computer With Stack of Paperservir a Cristo Jesús. La preocupación es pecado.
Tal vez estás permitiendo que las angustias te impidan vivir una vida de fidelidad a Cristo. ¡Tal vez te preocupas por tus preocupaciones! Y lo que quieres saber es, ¿qué se puede hacer al respecto? ¿Qué dice la Biblia sobre cómo vencer este pecado? Pues, la Biblia dice que lo puedes vencer, ¡con seguridad!

La preocupación aflige a muchos Cristianos. Felipe, un ingeniero, tenía la tarea de construir un edificio grande. Era una tarea mucho más grande que todos los trabajos anteriores, con muchas dificultades. Comenzó a preocuparse sobremanera. Los contratistas y los subcontratistas estaban peleando entre sí. Los electricistas y los carpinteros no se ponían de acuerdo. Las fechas tope no se estaban cumpliendo. Todo el día y todos los días Felipe se preocupaba, y entre más se afligía menos podía hacer. Ya no era capaz de manejar los detalles de cada día. Comenzó a decirse cada día, “Ya no puedo, es demasiado”. Hasta por fin, un día se levantó de su escritorio y salió de su oficina. Como Felipe era Cristiano, fue a buscar consejo. Y fue con base en la Palabra de Dios que encontró la respuesta a sus angustias.

La esencia de la preocupación

¿Qué es la preocupación? En la Biblia, generalmente se traduce como ‘angustia’, o ‘ansiedad’. Se debería traducir como ‘preocupación’ para que entendamos en nuestros términos lo que Dios nos está diciendo. El término griego en el Nuevo Testamento significa “dividir, romper, o partir en dos”. Este término señala los efectos de las preocupaciones, es decir, lo que produce en nosotros. Pero en sí, la preocupación es una ansiedad en cuanto al futuro. Es una aflicción con respecto a algo sobre lo cual no podemos hacer nada, y ni siquiera podemos tener seguridad en cuanto a ello. Es por eso que nos parte en dos. Cuando uno se preocupa, mira hacia el futuro. Pero el futuro aún no ha llegado. No hay nada concreto que tú puedas agarrar, y no hay nada que se pueda hacer sobre ese futuro. La persona angustiada no puede hacer nada sobre el futuro, ni siquiera sabe cómo se ve el futuro. Nadie fuera de Dios conoce el futuro en su forma verdadera. La persona ansiosa primero se imagina que el futuro será así. Pero al momento piensa que tal vez será otra cosa. Y como no puede saberlo a ciencia cierta, lo parte en dos. De acuerdo a la Biblia, la preocupación es afligirse sobre lo que no se sabe y lo que no se puede controlar, y esto nos rompe en dos. La pregunta es, “Si esta es la esencia de la preocupación, ¿qué puede hacer al respecto?

Escuchemos a Jesús —él tiene la respuesta. Dice, “No se preocupen” (Mateo 6:31). Pero Jesús no deja el asunto ahí, sino que explica cómo vencer la angustia. En este pasaje Jesús concluye una discusión vital respecto a la tendencia de afligirnos por las necesidades de la vida con las siguientes palabras: “Así que, no os afanéis (no se preocupen) por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán” (Mateo 6:34). Jesús aquí nos aclara que el problema de la angustia es que proviene de un enfoque incorrecto de la vida. Jesús dice que es incorrecto dejar que los posibles problemas de mañana nos partan en dos hoy.

Cristo hace un contraste entre dos días: “No os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su afán”. En estas palabras tenemos la respuesta de Dios a las preocupaciones. Cada día tendrá suficientes problemas. Tú no debes enfocar tu mirada en los problemas de mañana ¡porque hay suficientes problemas hoy como para ocuparnos! Mañana pertenece a Dios. Mañana está en sus manos. Cuando nosotros intentamos tomar mañana, intentamos quitar lo que le pertenece a él. Los pecadores desean tener lo que no es de ellos, y así se destruyen a sí mismos. Dios solamente nos ha dado el día de hoy. Dios prohíbe que nos preocupemos de lo que podría suceder. Esto está en sus manos enteramente. El hecho trágico es que las personas que se preocupan mucho no sólo desean lo que les es prohibido, sino que se niegan a usar lo que se les ha dado.
imagesCAMF7LZ7¿Es malo planear para el futuro?

Antes de proceder, hay un punto que debemos destacar: Cristo no se opone a la planificación para el día de mañana. Cristo no se opone a pensar en mañana o prepararse para el futuro. Lo que prohíbe son las preocupaciones, la angustia que nos lleva a llorar. No hay nada en Mateo 6 que prohíba la planificación para el futuro.

Las palabras de Santiago son vitales para comprender todo esto (Santiago 4:13ss). Algunos han malentendido este pasaje, interpretándolo como si Santiago estuviera en contra de todo tipo de planificación. Pero esto es exactamente lo contrario del sentido del texto. Es más, en este pasaje Santiago nos está explicando cómo debemos hacer planes. Lo que prohíbe son los planes incorrectos, y nos muestra cómo planificar de la manera que agrada a Dios. Planificar y preocuparse son dos cosas muy diferentes.

¿Cómo debemos planificar entonces? Santiago nos responde así, “Deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala”. Ahora podemos ver la gran diferencia. Santiago nos dice que debemos hacer planes sin preocuparnos. Es imposible no planear, pues siempre estamos haciendo algún tipo de planificación. Pero debe ser sin angustia. La persona que se preocupa actúa como si tuviera el futuro en la palma de su mano. Es arrogante. Santiago dice que debes presentar tus planes ante Dios y decir, “Señor, he intentado hacer mis planes lo mejor posible, según tu voluntad revelada en la Biblia. Pero yo sé que sólo tú eres soberano, y someto mis planes a ti. Sea hecha tu voluntad”.

Como Cristiano, sabes que tu vida pertenece a Dios por el mero hecho de ser su criatura. Pero también has sido comprado por precio, el precio de la muerte de Jesucristo, él que dio su vida para redimirte del pecado y la muerte eterna. El próximo respiro está en sus manos. De modo que debes decirle a Dios, “Te traigo mis planes para que los revises y los corrijas”. Cuando planificas de esta manera, llevando tus planes a Dios para ser revisados (y negados si fuera el caso), aceptando gozosamente la voluntad de Dios, entonces estás planificando como dice Santiago. ¿De qué te tienes que preocupar cuando realmente pones tus mejores planes en la mano de Dios?

 
BIBLIOGRAFÍA: Jay Adams, Cómo Vencer las Preocupaciones (Guadalupe, Costa Rica: CLIR, 2011), 4–16.